La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), que agrupa a más de 360 aerolíneas en todo el mundo, ha solicitado a las autoridades uruguayas la «pronta» puesta en marcha de un innovador sistema de aterrizaje en el Aeropuerto Internacional de Carrasco. Esta tecnología de punta, aunque lista para su ejecución, ha visto su implementación retrasada debido a una controversia con el sindicato de controladores aéreos. El sistema, de origen francés, está diseñado para permitir a las aeronaves aterrizar bajo condiciones de visibilidad extremadamente bajas, como la niebla densa.
La petición formal fue transmitida a los funcionarios uruguayos a través de una misiva enviada desde la oficina de IATA en Buenos Aires. La carta fue dirigida al titular de la Dinacia, Alejandro Trujillo, con copias remitidas a la ministra de Defensa, Sandra Lazo; la ministra de Transporte, Lucía Etcheverry; el ministro de Turismo, Pablo Menoni; y a directivos de la terminal aérea.
En su comunicación, a la que tuvo acceso El Observador, IATA insiste en la «brevedad posible» para la implementación del sistema conocido como ILS CAT III. El Aeropuerto Internacional de Carrasco ha estado trabajando en este proyecto durante meses, pero su puesta en marcha se postergó para el 15 de junio a raíz de las objeciones presentadas por el gremio de controladores aéreos.
Sin embargo, fuentes del sindicato señalaron a El Observador que no prevén la activación del sistema hasta que «no se cumplan las condiciones necesarias», y mencionaron que aún no se ha coordinado una reunión crucial con las autoridades. El sindicato argumenta que no se han completado todas las «condiciones exigidas para garantizar un nivel de seguridad operacional adecuado». En un comunicado, expresaron su preocupación por la falta de un radar de movimiento en superficie o un equipo equivalente para operaciones en muy baja visibilidad.
También manifestaron inquietud por una «dotación insuficiente de personal operativo» y una «capacitación aún incompleta para todos los funcionarios involucrados». Dinacia había respondido a estas preocupaciones con otro comunicado, anunciando la postergación hasta el 15 de junio como medida preventiva. El objetivo es «asegurar que los componentes procedimentales y humanos» estén «consolidados antes de su puesta en uso». En su comunicado de mayo, el organismo regulador de la aviación civil uruguaya había afirmado que el sistema estaba «en condiciones de operar», habiendo sido calibrado y validado por un «especialista experto de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI)», lo que, según ellos, fortalecía el «proceso técnico» para su despliegue.
En respuesta a las objeciones locales, IATA declaró en su carta que la solicitud obedece a la «relevancia» de este nuevo sistema para la capacidad operativa y la seguridad de las aerolíneas. Asimismo, lo vinculó a la «proximidad de la temporada invernal, período durante el cual las condiciones meteorológicas adversas incrementan la necesidad de operaciones de baja visibilidad».
En cuanto a la objeción sobre la ausencia de un radar de movimiento en superficie, reclamada por los controladores, la asociación de aerolíneas argumentó que no es un requisito indispensable dadas las características de la terminal aérea de Montevideo, es decir, un aeródromo con una configuración «relativamente» sencilla y «niveles moderados de tránsito aéreo». No obstante, sí indicaron que, ante la falta de dicho radar, debería existir un «Sistema de Guía y Control del Movimiento en Superficie» que incluya la gestión del flujo de aeronaves en condiciones de baja visibilidad, la restricción del tránsito de vehículos en áreas específicas y el uso de vehículos «follow me» para guiar a las aeronaves en pista.
**En qué consiste el nuevo sistema de aterrizaje de Carrasco**
La Dinacia explicó en mayo que el nuevo sistema permite «asistir las aproximaciones y aterrizajes de aeronaves en condiciones de muy baja visibilidad, mediante ayudas instrumentales de alta precisión y procedimientos operacionales específicos». Esta capacidad es particularmente útil en días de niebla, que históricamente han provocado la cancelación o el retraso de vuelos en Montevideo. Actualmente, el aeropuerto opera bajo una categoría inferior, ILS CAT I. Con el nuevo sistema, podrá operar en las categorías CAT II y CAT III.
Meses atrás, al inicio de las obras, el Aeropuerto de Carrasco había explicado que la implementación de esta tecnología significaría un salto en «seguridad, operación y servicios». Detalló que el sistema a implementar es de origen francés, con tecnología similar a la utilizada en aeropuertos como el JFK de Nueva York, Charles de Gaulle en París o Schipol en Ámsterdam.
Para la puesta a punto de este sistema, se realizaron importantes obras en las pistas del aeropuerto. En una primera etapa, se instalaron, por ejemplo, 290 luces LED y se cambiaron cables de balizamiento que alcanzaban los 45 kilómetros, utilizando tecnología de Estados Unidos y Bélgica. En una segunda etapa, los trabajos se concentraron en la pista principal, incluyendo también balizamiento y repavimentación. Para esta pista, se incorporó un «nuevo sistema de radioayudas», nutrido por la información de una «avanzada estación meteorológica con sensores distribuidos estratégicamente a lo largo de la pista principal».
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